Homologar asientos
Te lo decimos claro desde el principio: los asientos son de las reformas más complicadas que existen y hay muy pocos conjuntos que sean homologables. Por eso este caso no se resuelve con una tarifa, sino con una consulta.
Presupuesto sin compromiso · te decimos si es viable antes de que gastes
Por qué es distinto al resto de reformas
Un asiento forma parte del sistema de retención del vehículo junto con el cinturón y sus anclajes. No basta con que el asiento tenga homologación propia: el conjunto de asiento, anclaje y cinturón tiene que ser válido para tu vehículo concreto. Esa combinación es la que casi nunca cuadra.
Qué necesitamos saber para darte una respuesta
Cuanto más concreto seas, más rápido te contestamos:
- Marca, modelo, versión y año exactos de tu vehículo.
- Marca y modelo exactos del asiento, con su contraseña de homologación si la tiene.
- Qué anclajes o consolas piensas usar, y si son específicos para tu coche.
- Si vas a mantener el cinturón de origen o montar arneses.
- Fotos del asiento y del anclaje si ya lo tienes.
Con eso te decimos si es viable antes de que te gastes el dinero en el montaje. Si no lo es, te lo decimos igual: preferimos perder el trabajo a que te quedes con una reforma que no pasa.
Cuánto cuesta
Esta reforma no tiene tarifa cerrada. Depende por completo del asiento y del vehículo.
Cuéntanos qué asiento y qué coche y te decimos si es viable y cuánto costaría, antes de que te gastes un euro en el montaje.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden homologar unos asientos baquet?
En muy pocos casos. Hace falta que el asiento, los anclajes y el sistema de cinturón formen un conjunto homologado y compatible con tu vehículo concreto. Consúltanos con los datos exactos antes de comprar nada.
¿Puedo montar los asientos de otro coche?
Es lo más difícil de todo. Aunque el asiento venga de un vehículo homologado, al cambiarlo de coche cambian los anclajes y la geometría del cinturón, y eso hay que justificarlo técnicamente. Cuéntanos el caso concreto y lo valoramos.
Tú mandas fotos. Nosotros, el resto.
Contestamos aunque al final no nos contrates.